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domingo, 10 de junio de 2012

Miradas que se encuentran

Hola mi viejo amigo, como has de decirlo mucho soy un ingrato, mas que nadie se que te dejo abandonado pero a veces los quehaceres rutinarios de nuestra vida nos mantienen tan ocupados que pasamos por alto esos momentos sencillos que nos regala la vida. En muchas ocasiones nos hemos perdido momentos hermosos solo por estar apurados, me di cuenta de esto esta semana un amigo se me acerco y me contó un hermoso momento solo duró unos segundos, me permití añadirle algunos detalles a su historia.

"Ese día fue un día normal, me levanté como de costumbre, la limpieza necesaria del cuerpo, el desayuno y listo para salir a trabajar, la mañana este día es lo usual, la neblina densa no permite ver mas allá de los cien metros, salgo el abrigo es importante, me coloco la palestina alrededor del cuello, cierro los ojos, le pido a Dios que este día me ayude, me dirijo al paradero de costumbre con mucha rapidez siempre voy así, ya sabes debemos llegar temprano al colegio, no me he percatado que un niño me mira fijamente los zapatos, me doy cuenta de ello y solo sonrío, el le dice a su mami: "Has visto mami, parecen espejos". La escena es tierna, no puedo creer que alguna vez fuimos así, todo nos asombraba, vuelvo a la realidad, la movilidad llegas como de costumbre, las mañanas siempre nos tornan perezosos sobre todo si vivimos lejos de nuestros centros laborales, el sueño como es costumbre me ganó, tal como tú amigo también trabajo en campo y sabes que se aprovecha cualquier ocasión para descansar."

"El día pasaba como de costumbre casi sin nada emocionante, lo habitual, el sol regalaba algunos de sus rayos en un día frío, la movilidad escogida estaba casi sin pasajeros, yo pensaba en lo siguiente que tenía que hacer y los informes que llenar, con toda notoriedad muy distraído de cualquier cosa que pudiera pasar, como es habitual en Lima un subieron una tras otros los vendedores de dulces y penas que comparten con nosotros, a veces es imposible ayudar, pero la verdad que ya casi no importa, ya sabes los seres humanos nos hemos vuelto casi insensibles con lo que pasa. De pronto deje de estar tan concentrado en el trabajo, miré por la ventana a veces me distraigo viendo los autobuses que pasan al costado del mio, ya sabes Lima es tan caótica como puede ser, recuesto mi cabeza en la luna, miraba el paisaje citadino, en la berma central los jardines que ponen las municipalidades le dan un tono de verde y color al asfalto, miro al frente un autobus se para justo al otro lado en el carril contrario, y una mirada se cruza con la mía, una hermosa joven me mira y se sonríe, no ha durado mucho pero me ha regalado la mas hermosa sonrisa que he visto en mi vida, mira de nuevo y me dice adiós con la mano, no creo que la vuelva a ver, pero el momento ha sido eterno."

Cuando me contó la historia he recordado que también me he perdido en miradas desconocidas y conocidas, hay instantes que perdemos por estar siempre apurados, hay momentos que son solo instantes, pero duran eternamente. Mi viejo amigo por hoy te dejo, debo recordar una mirada que siempre ha sido dulce para mi.

domingo, 15 de mayo de 2011

Al Final.

En muchas ocasiones he sentido que el rumbo de mi vida queda totalmente a la deriva, y más de una ves he mirado a los lados y no he visto puerto donde descansar. La sombra de la noche muchas veces ha hecho que este viajero mire al cielo para contemplar las estrellas y poder ser guiado de alguna forma, pero hay noches en que las tormentas son tan fuertes que oscurecen todo el cielo, no permitiendo avizorar ni una sola de las estrellas que me puedan guiar. 

En muchas ocasiones he querido arrojarme al inmerso mar ennegrecido, y quedar totalmente fuera, pero algo dentro de mi dice: Solo un poco más, solo falta un poco más. No si es fe o solo la tonta idea de que todo pronto pasara, pero esa voz sigue diciendo: Adelante, que falta poco. He dejado que el viento simplemente empuje el barco a donde pueda, pues el mástil y el timón se han destruido, ya no soy yo quien guía el barco, ya no soy yo quien esta al mando.

Las nubes borrascosas me tienen perdido en la penumbra, y miro al cielo, solo logro vislumbrar una estrella una pequeña estrella, que me dice que todo estará bien. No entiendo lo que pasa, y porque me pasa a mi, solo se que al final seré más maduro, y seré un poco más sabio, esta tormenta pasará como muchas otras que han pasado, y regresaré a mi playa a mi puerto, con los míos, con los de ella, y todo seguirá bien, estaré a su lado, miro el horizonte y la luz del disco dorado aparece, es mi lugar de referencia, es a donde puedo mirar.

Espero encontrarlos, espero encontrarlas, pero todo es diferente, yo soy diferente, no soy el mismo, he crecido un poco más, hoy se que todo tiene un propósito, soy un poco más fuerte. He salido lejos para ver de otro ángulo y me he dado cuenta que no debí ir tan lejos para saber que la respuesta está frente a mi.

Al final de todo he descubierto que Dios es mi guía y quien me sostiene, el es quien guarda a los que amo y me aman, y la guardará y cuidará.

Lámpara es a mis pies tu palabra,

Y lumbrera a mi camino.

Salmos: 119:105