Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de agosto de 2013

Cansado y un niño con una caja

Hola mi viejo amigo, tengo algo que contar, si yo se que después de tiempo te visito, pero a veces la rutina lo hace a uno esclavo del tiempo y del trabajo, y ya no hay tiempo para relajarse y visitar aquellas cosas que nos agrandan mucho. Si sabes que me gusta  hacer música y escribir, lo primero le he venido haciendo, pero lo segundo... hace mucho que no lo hago, a menos que sea en las redes sociales, o para firmar algún que
otro documento. Es raro, pero el escribir, se me ha hecho un poco pesado, pero no sabes como lo extraño. 

Lo extraño tanto que intento escribir, tomo el lapicero entre mis dedos y empiezo a escribir sobre el pulcro papel, pero de pronto la historia deja de fluir, y ya no hay mas que decir. Es triste, pero al menos se que una queja es mas valedera que un silencio, al menos así se que aún respiro.

Han pasado tantas cosas que contarlas en realidad ya no viene al caso, pero si he de decir que el cansancio me ha golpeado, y duro; si son esos días en los que no tienes ganas de animar a nadie, y el simple hecho de querer levantarte de la cama es una tarea de valientes. 

Pero si algo he aprendido es que a pesar de ello, tus fuerzas jamás serán suficientes para eso. Es que tu dirás, ¿Cómo dices eso, si tu mismo luchas por seguir adelante a pesar de todo?. Pero, nosotros no podremos jamás seguir adelante solos con nuestras batallas, es por eso que siempre buscamos a familiares, amigos, algunos psicólogos para que nos ayuden a resolver nuestros problemas, o los problemas en los que nos metemos, por eso siempre estamos buscando algún lugar de refugio.

Te lo explico fácil; me contaron que una vez un hombre miraba como su pequeño hijo se esforzaba por cargar una pesada caja para ponerla en su lugar, después de un buen rato el hombre le preguntó a su hijo:

- ¿Estás empleando todas tus fuerzas?

- Si- respondió el pequeño con un rostro desesperado.

- ¿Te apuesto a que no?- replico el padre.

EL niño lo miró extrañado, a lo que el padre agregó.

- Es que no me has pedido ayuda.

Y eso pasa siempre con nosotros, queremos pelear nuestras propias batallas, queremos vencer por nuestras propias fuerzas, o intentamos buscar ayuda en otros que no pueden ayudarnos del todo, cuando la mayor ayuda viene de aquel que es nuestro Padre, y que con solo pedirlo está dispuesto a ayudarnos, solo debemos decirle a ÉL que nos ayude en cualquiera cosa que nos esté afligiendo.

Pero para eso debes aceptar que ÉL es tu Creador, y Salvador, y el vendrá en tu ayuda.

jueves, 17 de marzo de 2011

Nada nos Afane

Mi viejo amigo más de una vez me he visto preocupado por cosas que de repente no puedo controlar, y algo me ha estado molestando estas semanas, desde que salí de mi último trabajo no he podido conseguir uno, y realmente quieto no me he quedado, he mandado C.V, a varios lugares y me he apersonado a algunos, pero no he recibido respuestas. En todas estas cavilaciones mi mente andaba, cuando ayer fuimos al culto de oración de los miércoles, y después de las canciones el Pastor tocó un tema que iba justo con lo que pensaba, cito un texto bíblico que leen las lo conocen mucho y esta en Filipenses 4:6-7 que dice "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."

Y la explicación fue muy sencilla, que muchas veces nos dejamos atormentar por cosas que en realidad no deberíamos, si Dios es un Dios que es de paz, sus hijos de no deberíamos sentirnos preocupados, angustiados o afanados por nada, sino antes de hacer cualquier cosa, antes de querer hacer las cosas a nuestro modo debemos debemos pedirle a Dios dirección, debemos orar, debemos decirle a Dios, esto es lo que me pasa, hoy no se que hacer con este problema, o esta situación me tiene angustiado, pero tu palabra dice que debemos venir a ti todos los que estamos cansados y cargados, es contarle y decir lo que realmente pasa ya que él,  a través de su palabra nos da el consejo y ser agradecidos, como muchas veces he dicho; uno no sabe como lo hará Dios pero lo hará, a veces nos sorprendemos y nos damos cuenta que nos lo da mucho más de lo que hemos pedido, y por eso porque el cumplirá debemos ser agradecidos.

Pero eso no queda ahí, sino que su paz, nos inundará, pensemos un poco en lo que sucedió en Japón, ¿cómo podríamos decir que la paz de Dios puede verse ahí? Una amiga, que salió de la iglesia, vive en Japón, hace mucho pero estuvieron en Perú un tiempo, ella nos comentaba que la gente está buscando a Dios, quieren que su vida espiritual sea mas cada día, y ella en medio de todo lo que puede haber sufrido, pues también vio y sufrió aquel terremoto, ella sigue diciéndole a la gente que Dios los ama, esa es paz en medio de la tormenta.

Y dice que esa paz guardara nuestros corazones y pensamientos, pues nuestras emociones, sentimientos y todo aquello que planeamos lo pondremos a manos de nuestro Dios.

Y ahora lo he entendido, no importa todo lo que yo haga, al final de cuentas Dios me dará las cosas en su momento, y no debo desesperarme porque estoy poniendo de mi parte, es más estoy aprendiendo a conducir un vehículo motorizado, y esto me podrá ayudar. Jamás pensé que podría hacer algo así, pero Dios es sabio.

Y lo único que debemos saber que cuando estamos de rodillas delante de Dios, es cuando mas grandes somos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Matices, recuerdos y encuentros


Fin de Fiesta en Luz de Gas
participamos varios de los integrantes
de esta gran familia.

Pero que sensación mas hermosa viejo amigo, un refrescante toque de tus aguas en mis pies, y la brisa del viento con aroma a sal, que despides desde tus profundas aguas, el sonido de tus aguas golpeándose entre ellas y llegando a las áureas arenas de la playa, que al sentirse húmedas no solo refrescan los pies, si no el alma, el canto de las gaviotas que planean hermosas contra el viento, y algunos delfines asomando a la distancia en tu fondo majestuoso, pasan junto a una pequeña embarcación que se ve tan ínfima entre tan grande espectáculo, y el sol con una tonalidad naranja, anuncia que la tarde ha llegado.

Los bañistas se retiran a sus casas, casi nadie ya aprecia el atardecer, solo les importa la diversión, algunos niños no se quieren ir, sus padres les apresuran, es tiempo de volver, me siento en tu orilla en la arena que aun no se moja, miro el cielo que se ha teñido de naranja, con matices blancos y dorados, y respiro el aroma de tus sales, tan agradable, mis pensamientos me llevan distante, y miro de nuevo el cielo, y solo susurro -Gracias Dios Mio, gracias por todo-, y, ¿cómo no agradecer?.

Sentado, mis pensamientos y palabras me llevan a recordar un poco este año: Y ¿cómo no estar agradecido contigo Señor?; sí, yo se que este año no salió como lo había planeado, y algunas cosas no han salido, dejé el trabajo con los adolescentes en la congregación, lo cual me ha hecho sentir un tanto culpable; pero me he dado cuenta que, el cariño y el tiempo invertido en esos chicos ha sido la mejor inversión que he podido hacer; muy a pesar de que ya no estoy mucho tiempo con ellos, no paran de mostrarme sendas muestras de cariño y afecto.

Dejé un trabajo en el cual no me sentía cómodo, por uno mejor, aunque después hubo cosas que no han agradado de este nuevo trabajo, pero Dios ha sido bueno y aún así nos ha sabido guardar, sacaron a buenos amigos del trabajo, y a mi hermano, pero hemos aprendido a confiar en Dios, pues el es quien mueve el corazón de los reyes. Por razones de trabajo tuve que dejar de estudiar, pero ha cobrado con fuerza la idea de una empresa o negocio propio.

Dios, a través de este año, a mi amada y a mi, nos ha enseñado a madurar un poco más, a tratar con nuestra confianza y a seguir recordándonos porqué nos enamoramos, cuáles eran nuestras metas y sueños, pero ha costado trabajo el tratar de confiar, sobre todo en Él, si se que se escucha raro no confiar en Dios, más aún con algunas dificultades que se nos presentan en el camino; pero siempre nos recordó esta promesa: Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, tu derecho como el mediodía.(Salmos 37:3-6). Mi amada, está mucho mas bella que antes, en todo sentido, y ahora un poco más porque está confiando mas en nuestro Dios, que ha sido nuestro Padre, y nuestra ayuda en los tiempos más difíciles. Como siempre mi amada es mi mejor amiga.

No puedo estar mas agradecido con mi madre, una mujer que aún no deja de luchar y mostrarnos todo su amor y cariño, que siempre está pendiente de sus dos pequeñuelos, a pesar de que hace mucho tiempo ya no lo somos, siempre preocupándose, siempre preguntando como estamos, ella no está en casa, aún trabaja y sol viene los fines de semana, ya se está planeando que para el próximo año deje de trabajar, queremos que ya descanse de tanto trabajo, aunque sabiendo como es ella, siempre trabajará en algo. Dios le ha dado una fortaleza infinita, bien dice la Biblia: Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. (Proverbios 31:10)

Mi queridísimo hermano, mi mejor amigo, mi compañero de aventuras, este año al igual que yo, logramos entrar a una nueva empresa, casi al final del año no la ha pasado muy bien, pero siempre ha sabido reponerse, gracias a Dios le ha dado buenas amistades, ha sabido consolidarse dentro de los jóvenes en la congregación, y sabe de que modo puede servirle mejor a Dios, es la muestra clara de lo que dice Dios de la amistad: En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. (Proverbios 17:17)

Volví a escribir en este rincón después de mucho tiempo, y busqué como hacerlo un tanto más conocido, y me encontré con un grupo de amigos fenomenales, jamás pensé estar tan compenetrado con personas tan lejanas y diversas, y de países diversos, aunque la mayoría de España, algunos Argentinos, otros Peruanos, y me enseñaron nuevas formas de ver este mundo tan hermoso del Internet, jamás olvidaré la etapa del Gran Comentarista, en la que nos enlazamos más en una amistad única y bella. Con esto Dios cumple algo más: Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (Jeremías 33:3), y en verdad al conocer a cada uno de ellos, he sabido que mis luchas, son mucho menos duras que las de ellos, al saber de sus luchas, sus preocupaciones, de su pasado, y el que lo compartan conmigo, ha sido una de las experiencias mas maravillosas que he vivido, y he podido ver la mano de Dios moverse a través de ellos.


Ha sido todo un reto el año que se se acaba, he vivido aventuras mil, y he madurado un poco más, y estoy agradecido, muy agradecido, porque en todo lo que ha pasado, y en cada una de las cosas que he aprendido, he podido ver la mano de Dios, Mi Padre, moverse.


Mis pensamientos me regresan, y el atardecer ya está llegando a su fin, miro al horizonte interminable, el cielo y el mar se confunden en matices naranjas oscurecidos por la sombra de la noche, el son cortado por algunas nubes ennegrecidas, me dicen que es el fin de la tarde, sentado te aprecio viejo amigo, tan fuerte y tan imponente, sabiendo que Dios es tan maravilloso por haberte creado. De pronto una mano toca mi hombro derecho con mucha dulzura, volteo, es mi amada, que me sonríe y mira conmigo el hermoso lienzo, las sombras cubren un poco más, volteo la mira dando la espalda al hermoso espectáculo, y puedo ver acercarse a mi madre y a mi hermano, que me abrazan sonrientes, atrás de ellos un grupo de personas me esperan con la sonrisa a flor de piel, bañados aún con el poco brillo naranja del sol, los reconozco, son Mi pastor y su esposa, Paulina y su hija; con ellos, cada uno de los chicos y hermanos de la iglesia que nombrarlos es imposible por lo larga de la lista; un poco más allá, con igual amabilidad, los veo y no lo puedo creer, los chicos de Luz de Gas, que me sonríen.


Me acerco a todo el grupo, todos con la sonrisa en sus labios, y en grupo avanzamos contando nuestras aventuras y lo que esperamos para el próximo año, un buen final para un año que ha estado lleno de sorpresas, volteo de nuevo a ver el mar, el cual ya se ha oscurecido, junto con mi amada, mi madre y hermano, y nos despedimos de ese viejo amigo, el cual me esperará como siempre para compartir mas historias.


Una vez mas Gracias Dios mio por este año que ha pasado, y gracias por el que vendrá.


DIOS LOS BENDIGA A TODOS EN ESTE NUEVO AÑO.